El Mimo

Between tomorrow and today there is a bridge across forever...

10 septiembre 2006

Un Kit-kat

Ocasiones hay en las que te acuestas y te quedas pensando en varias cosas. Muchas veces se te ocurren ideas formidables que escribir. Piensas en levantarte y escribirlas antes de que se te olviden pero la perrería te puede y acabas durmiendo con la esperanza de recordarlas a la mañana siguiente. Nada más absurdo. No te acuerdas.
Otras veces te emparanoyas con cosas propias de la oscuridad. Me acuerdo que un día un señor que tenía por maestro en el colegio me explicó el misterio de los colores. Qué gran lección. Ahora resulta que los colores no existen más que como efectos lumínicos del sol. Es decir, que la mierda no es marrón, es el sol. Pos na. Algo así me explicaron y la otra noche cuando me acosté llegué a una terrible conclusión: Somos una cámara mala de fotos. Sí, los seres humanos somos una pésima cámara de fotos. Un pésimo objetivo. Cuando es de noche vemos la oscuridad con puntos de colores provocados por todas esas cosas de la luz y tal y cual. Es decir, exactamente lo mismo que cuando nos ponemos en la oscuridad a hacer una foto con una de esas cámaras malas. Ya podían habernos dado unos ojos que lo vieran todo nítido, matizado en la oscuridad, digo yo.
Pero sigues profundizando. Entonces las cámaras que tienen más calidad son menos reales xq si la realidad es la que ven nuestros ojos, la oscuridad tiene puntos de luz y así pues las fotos qeu salen nítidas no son reales, sino ficticias y las malas, como la del móvil, son las buenas así que las más baratas son las que más se acercan a nuestra visión así que... Dios se gastó una mierda en ponernos los ojos. Sí, esa fue mi última conclusión antes de dormir. Que Dios se fue a la primera oferta que pilló de ojos y nos los colocó. Ale, pa vosotros. Y se quedó tan pancho.
En fin. Sigo con lo mio que el jueves espero poder ya decir que soy Filólogo.